martes, 6 de abril de 2010

Zapatos de charol

Estoy a punto de darme por vencida. Sé que sólo es una mala época, y que luego saldré adelante y podré con todo esto y más, pero la situación actual me está tocando bastante las narices. A pesar de que estoy contenta con el ambiente de clase, sigo sin tolerar algunas situaciones. Un ejemplo es el que está ocurriendo ahora mismo: estamos en plena clase de radio, y algunas de mis compañeras han decidido comprobar si su presupuesto les alcanza para adquirir los últimos modelos de sandalias anunciadas en VOGUE.

Que sí, que yo estoy aquí escribiendo en el blog y tampoco me entero de mucho, pero luego llegan las prácticas y me pongo al día rápidamente trabajando como la que más. El problema es que luego la mayoría algunas de estas queridas compañeras andan más perdidas que un pulpo en un garaje, y perdemos minutos valiosos de trabajo. Para colmo de males, las niñas de papá tratan de imponer su criterio sí o sí, pase lo que pase y pese a quien pese. Y tú no puedes ni rechistar.

Lo que más malo me sabe es que después de tantos días sin actualizar voy y les dedico una entrada. Que conste que la he borrado un par de veces, y he cambiado párrafos enteros sin saber exactamente a dónde quiero llegar. Pero ellas siguen mirando el Vogue. Y afirman que los zapatos de la nueva línea en colores pastel son de "choni" y que no piensan comprárselos. Bueno, es un descanso para la tarjeta de papá.

¿Llegarán a hacer algo útil en su vida? Me refiero a algo más que plancharse el pelo y pintarse las uñas. En el fondo no quiero ser tan mala y tan asquerosa, pero es que me ponen de los nervios. Entran en clase gritando, tirándose agua y persiguiéndose por las mesas. Ah, pero luego son las más maduras de la clase. Lo que me faltaba por oír... a ver si se caen ya del nido y se pegan un buen guarrazo contra el duro y frío suelo de la realidad, que no les vendrá mal.

Las cosas no me están saliendo muy bien, ando de cabeza con las prácticas y mi estado de salud ha empeorado hasta límites insospechados... Tan solo espero no perder la esperanza. Aunque nadie se lo crea, sigo intentando ponerme en pie a pesar de las contínuas decepciones. Cada día me cuesta más, pero es que luego llego y veo a estas niñas tan "cuquis" y se me cae la cara de vergüenza. De hecho, las envidio. Envidio su felicidad contínua, sus ganas de ir de compras y su despreocupación total por su carrera y su futuro laboral.

Bueno, pensándolo mejor... igual sí que les preocupa su futuro. Seguramente también sueñen con ser grandes profesionales de la comunicación, con escribir un libro o con llegar a hacer algo por lo que sean recordadas. Ésos son algunos de mis sueños. Si os soy sincera, espero que los suyos se cumplan también, pero que no sea por llevar esos zapatos nuevos tan monos que han visto en el VOGUE.

8 comentarios:

Fran dijo...

hola Clara! tanto tiempo desde tu última entrada jeje yo actualizo menos ahora, porque muchas veces me tengo que sujetar la mano antes de aporrear las teclas, para que no me cierren el blog jaja

bueno, si realmente esas personas existen entiendo tu frustración. Pero no hay por qué preocuparse... me gusta mucho una frase a la que suelo recurrir, que es ''el tiempo pone a cada uno en su sitio''. Así que ya verás cómo tu sitio es digno de todo lo que trabajes.

Cuídate mucho!

nahsense dijo...

Es triste... pero esa clase de personas te las vas a encontrar durante toda tu vida. El mundo nunca ha sido un mundo justo. Pero lo bueno es que de todo se aprende. Supongo que tarde o temprano haber tenido q convivir con esa clase de personas, te servirá de algo (a parte de darte dolor de cabeza y ponerte hísterica y con ganas de meterles sus zapatos del VOGUE x el cu... eso) jaja ánimo wapa!

Yoel dijo...

Jejejej, como me gusta tu pluma, sobre todo por que no te andas con florituras y demas ( ejemplo la mitica frase de "estas ams perdid@ que un pulpo en un garage") y que también entre tanta putada, siempre se pueden ver las cosas con ese puntito de alegría.

Mira el lado positivo, cuanto mas miren el vogue, menos competencia tendras en 3 años!

un besote y cuidate clarisa!!

petaqui dijo...

Consuélate pensando que tú saldrás mejor preparada y sin ser semejantes pava. En mi clase también hay gente así, es lamentable la verdad.

Me ha gustado el artículo, como lo has escrito...me ha gustado MUCHO :)

Y espero que te mejores, sabes que siempre hay que levantarse ;)

Un fuerte abrazo

Yomiisma dijo...

Hola Clarii!! ya ves... sabes que soy de las mejores personas que puede entenderte porque estoy todos los dias a tu lado, y veo lo mismo que tú!

he leido los comentarios que te han escrito y hay uno que pone "Menos competencia tendrás en 3 años"... ya nos gustaría que fuera así, pero todos sabemos que son niñas de papa y que su puesto lo tienen asegurado desde el día 7 de Septiembre...
es una pena, pero es así, como también ha puesto alguien, el mundo nunca ha sido justo...

Tenemos la ventaja de saber quiénes y cómo son, así que sabemos cómo les tenemos que tratar...

Un besito Claruxii, en una horita espero verte que estoy aqui en Ingles, como verás sin hacer nada jaja Muaak!

Quevedo dijo...

Bueno, después de tanto tiempo en silencio, no está de más leerte, y más una crítica en la que, para variar, aciertas, como siempre.
Si te sirve de algo, lo que tú ya llevas eso no te lo quita nadie. Y jode, vaya que si, hacer las cosas bien y ver luego a cuatro, diez o doce indocumentadas sin mas valor que una tarjeta ajena, viviendo del cuento.
Tranquila. La vida es acreedora paciente, y siempre sabe dónde cobrarse sus deudas.

Odelot dijo...

Despues de haber crecido en un colegio pijo y haber vivido siempre rodeado de pijos y pijas donde tienes que aguantar que te miren por encima del hombro y que parece que tendrias que darles gracias por dirijirte la palabra para pedirte apuntes, puedo decir que... te entiendo =D

Bueno yo solo te voy a dar el punto de partida para que empieces a pensar en positivo...

¡NO ERES COMO ELLAS!

Ahora te toca a ti seguir =P

Atenea_12 dijo...

Había escrito un comentario para agradeceros vuestras respuestas, pero la fantástica conexión de la universidad evitó que se publicara, así que vuelvo a intentarlo.

Muchísimas gracias a todos por vuestros comentarios, la verdad es que me anima a seguir escribiendo (aunque me he dado cuenta de que últimamente siempre hablo de estos temas...).

Sé que es una situación complicada y que no soy la primera ni la última en sufrir la compañía de estas señoritas, así que os animo a todos a sonreír ante la adversidad... y ante los nuevos catálogos del VOGUE.

Un gran saludo :)